Personajes Destacados

MIGUEL DE LUARCA

Insigne aventurero de la segunda mitad del siglo XVI nacido en la villa de Luarca entre los años 1540-1545.
Ninguno de los documentos manejados dice con exactitud en qué fecha emigró al Nuevo Mundo, pero en 1565 se le encuentra en la ciudad de México. El 21 de febrero del año siguiente emprende camino hacia al puerto de Acapulco para trasladarse a las islas Filipinas. Embarca en el San Jerónimo, galeón que capitaneaba Sánchez Pericón y pilotado por el mulato Lope Martín.
En ese archipiélago asiático, el luarqués desarrollará una gran actividad participando en la exploración y conquista de las islas de Cebú, Panay, Negros, Sumar y Luzón. Terminadas esas empresas, Miguel López de Legazpi hizo a comienzos de 1572 un repartimiento general de los pueblos, aldeas e indígenas de las Filipinas entre los oficiales y soldados que más se habían distinguido en la conquista de estas islas. A Miguel de Luarca se le otorgó la encomienda de Otón u Ogtón, al sureste de la isla de Panay. Por una relación de encomiendas de 1591 donde se nombra a Lucía de Luarca como familiar —probablemente una hija suya— y heredera de los bienes de Miguel de Luarca, podemos precisar que su encomienda estaba repartida por tres islas. En conjunto, su encomienda le rendía 1.600 tributos, que son 6.400 personas.
En 1581 los religiosos se enfrentaron a los encomenderos denunciando las tropelías que cometían contra los indígenas. Finalmente éstos se alzaron contra el dominio español, pero fueron doblegados de nuevo. En esta campaña Miguel de Luarca desempeñó un papel primordial en el sometimiento de los nativos de la región de Otón, como lo atestiguan las crónicas de la época. Pero la discordia entre los religiosos y los colonos se agudizó aun más. El mismo gobernador Gonzalo Ronquillo tomó parte en el asunto a favor de los encomenderos. Por el contrario, Miguel de Luarca apoyó la causa de los religiosos y por tanto de los nativos, enfrentándose a sus compañeros encomenderos, consiguiéndose al final la abolición de la esclavitud de los indígenas filipinos.
Solamente queda decir de este asturiano que en 1575 hizo un viaje de dos meses largos a China, con lo cual se proclamó el primer español en llegar a ese país asiático.
Miguel de Luarca falleció en las Filipinas a lo más tardar en 1591, año en que sus encomiendas pasaron a Lucía de Luarca.